Rehabilitación de nave industrial como galería de arte contemporáneo

  • Espacio S. Galería de arte en León. GOA Arquitectura©, 2026.

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La intervención conecta dos locales a la calle, una nave industrial posterior y espacios exteriores mediante una franja intermedia de servicios que actúa como bisagra funcional y transición atmosférica. El proyecto evita la compartimentación y construye gradientes de uso, escala y percepción que guían al visitante desde lo urbano hacia un espacio progresivamente más abstracto. En un barrio artístico de León en transformación, la propuesta adopta una presencia contenida y no icónica, con locales transparentes filtrados por cortinas translúcidas y una nave concebida como un gran vacío flexible, definido por arquitecturas textiles.

  • Situación: León (León, ESP)
  • Programa: Cultural
  • Estado: En construcción
  • Equipo: Ana Sabugo Sierra, José Manuel de Andrés Moncayo (GOA Arquitectura).

Espacio S es una galería de arte contemporáneo en el barrio de El Crucero (León), un entorno marcado durante décadas por la degradación urbana y la pérdida de actividad económica, y que en los últimos años ha iniciado un proceso de transformación impulsado por la implantación de talleres, estudios y espacios culturales independientes. En este contexto, la intervención renuncia a cualquier gesto icónico y opta por una presencia deliberadamente contenida, casi silenciosa, capaz de integrarse en un tejido en transición sin imponer una imagen cerrada.

Los dos locales a la calle se plantean como espacios transparentes y permeables, donde los escaparates de vidrio continuo permiten una lectura directa del interior. Las cortinas blancas translúcidas, suspendidas desde el techo, introducen un filtro visual que no niega la relación con la calle, sino que la difumina, transformando el exterior en un fondo abstracto y cambiante. En estos ámbitos se concentran la venta y las oficinas, entendidas no como piezas autónomas, sino como parte de un mismo paisaje interior.

Entre los locales y la nave industrial se inserta una franja de servicios que organiza de forma precisa la planta. En ella se concentran los aseos, las áreas de almacenamiento, los peines para obras de arte y una cocina diseñada para dar soporte a los eventos que se celebran tanto en la nave como en el exterior. Esta banda técnica absorbe las exigencias funcionales y libera el resto del espacio de interferencias, permitiendo que la nave posterior se experimente como un gran vacío continuo.

Cortinas ligeras, dispuestas tanto en vertical como suspendidas en el plano superior, construyen una arquitectura blanda, mutable y reversible. Estas superficies textiles sugieren recorridos, generan capas de profundidad y permiten configurar distintos escenarios expositivos sin recurrir a particiones rígidas.